Empapelar una pared del chalet en Pamplona

Empapelar una pared del chalet en Pamplona

Casi nadie empapela una casa entera. Lo que se pide es una pared: la del sofá, la del cabecero o la del hueco de la escalera, para romper tanto blanco después de pintar. Y ese es justo el momento de hacerlo.

✓ Nos ha llegado. Te escribimos o te llamamos en cuanto lo veamos.

Una pared, no la habitación entera

En un chalet suele haber dos o tres paredes que piden algo distinto, y casi siempre son las mismas: la que queda detrás del sofá en un salón alargado, la del cabecero en el dormitorio principal y el paño alto del hueco de la escalera, que es una superficie enorme y vacía que en blanco se queda fría. Poner papel en una sola de ellas cambia la habitación sin comprometer el resto de la casa y sin que el conjunto se vuelva recargado.

Lo lógico es hacerlo cuando ya estamos dentro pintando, y no en una visita aparte. La pared que va a llevar papel se prepara distinto de las que se pintan, porque tiene que quedar lisa de verdad y sellada (el papel copia cualquier irregularidad), y eso encaja de forma natural en el orden del trabajo. Además el tono de las paredes pintadas se elige viendo el papel, en vez de tener que acertar a ciegas dos meses después.

Empapelar una pared del chalet en Pamplona
  • Preparación específica de la pared que va a llevar papel
  • Sellado del soporte para que la cola no se absorba de forma irregular
  • Cálculo de rollos con el repetido del dibujo contado
  • Colocación a plomo, empezando por la referencia correcta
  • Cortes en encuentros con techo, rodapié, marcos y enchufes
  • Retirada del papel viejo si lo hubiera

Qué paredes funcionan bien empapeladas

Las paredes que mejor funcionan en un chalet:

  • La del sofá en salones alargados, que necesitan un punto de fondo
  • El cabecero del dormitorio principal
  • El paño alto del hueco de escalera, que en blanco queda desangelado
  • Un aseo de cortesía pequeño, donde un papel atrevido funciona
  • El fondo de una estantería o de un hueco bajo escalera
  • Un dormitorio infantil, donde además se cambia con los años

Preparar la pared y colocar el papel

Antes de hablar de estampados hay que dejar esa pared lisa y sellada: el papel no tapa lo que hay debajo, lo subraya.

1

Elegir la pared, no la habitación

Se mira desde dónde se entra y hacia dónde se mira al sentarse. La pared que funciona es la que se ve de frente al entrar o desde el sofá, no la que queda detrás de la puerta. Es una decisión de cinco minutos que cambia todo el resultado.

2

Dejar el soporte liso de verdad

El papel no tapa relieve: lo copia y lo subraya con el brillo. Si esa pared tiene gotelé, hay que alisarla antes; si tiene reparaciones, hay que lijarlas mejor que en una pared para pintar.

3

Sellar antes de encolar

Una pared muy absorbente se bebe la cola de forma desigual y el papel se abre por las juntas semanas después. Se sella antes, y eso se nota justo en las esquinas, que es donde todos los papeles fallan primero.

4

Contar los rollos con el repetido

Un papel con dibujo grande desperdicia más que uno liso, porque hay que casar el motivo entre paños. Se calcula con el repetido en la mano antes de comprar, y siempre con un rollo de margen del mismo lote.

5

Colocar a plomo y rematar

La primera tira se marca con plomada, no por la esquina, porque casi ninguna esquina de una casa está recta. Los encuentros con techo, rodapié y marcos se cortan en fresco, que es cuando se cortan limpios.

Cuánto cuesta empapelar una sola pared

  • Cómo esté la pared ahora. Una pared lisa y sana se prepara en poco tiempo. Una con gotelé hay que alisarla antes, y eso es un trabajo aparte que conviene ver junto porque cambia bastante el total.
  • El tipo de papel. Un tejido no tejido se encola a la pared y se coloca en seco, que es más rápido y más limpio. Uno convencional se encola al papel y necesita su tiempo de reposo. No cuesta lo mismo colocar uno que otro.
  • Si el dibujo hay que casarlo. Un papel liso o de textura fina se coloca seguido. Uno con motivo grande obliga a casar entre tiras y a desperdiciar material, y eso son rollos y horas.
  • Los obstáculos de la pared. Enchufes, interruptores, un radiador delante o una moldura multiplican los cortes. Una pared limpia y una pared con tres huecos no son el mismo trabajo aunque midan lo mismo.
  • Si hay papel viejo debajo. Retirarlo es una fase previa con su tiempo. Empapelar encima del papel antiguo es la causa número uno de que el nuevo se abra por las juntas, así que no lo planteamos como atajo.

Papel pintado en unifamiliares de la comarca

La pared que pide papel no es la misma en un adosado que en un exento. Cada localidad tiene la suya explicada.

Las dudas de siempre al poner papel

Lo normal es que lo elijas tú, porque es una decisión de gusto y hay muchísimo donde escoger. Lo que sí hacemos es decirte cuántos rollos hacen falta antes de que compres, contando el repetido del dibujo, y aconsejarte sobre el tipo: un tejido no tejido se coloca mejor y se quita mucho más fácil el día de mañana. Con que nos pases la referencia y el ancho, echamos la cuenta.

Sí, y es de las paredes donde mejor queda, precisamente porque es la superficie grande y vacía que en blanco se queda fría. Lo que hay que tener en cuenta es que necesita andamio o torre igual que para pintarla, así que tiene todo el sentido hacerlo en la misma intervención en la que se pinta la casa y no en una visita aparte, donde el montaje se pagaría solo para eso.

No, o mejor dicho: se puede, pero el grano se marca a través de cualquier papel, incluso de los gruesos con relieve propio, y se nota especialmente con la luz de lado. Hay que alisar antes. La buena noticia es que si ya vamos a pintar la casa, alisar una sola pared es un añadido pequeño dentro del trabajo, no una obra aparte.

Un papel bien colocado sobre soporte preparado aguanta perfectamente diez o quince años. Y en cuanto a quitarlo, depende del tipo: un tejido no tejido sale en seco tirando de una esquina y viene en láminas enteras; un papel convencional hay que humedecerlo y rascarlo. Por eso, si prevés que en unos años querrás cambiarlo, merece la pena elegir el primero desde el principio.

Sí, se puede contratar solo eso. Ahora bien, si la pared necesita alisado previo o el hueco de escalera necesita montaje, ese coste va entero a un trabajo pequeño y el precio por metro se dispara. Cuando va dentro de una intervención de pintura sale mucho mejor, y por eso lo planteamos así.

Que hay que contar con ellos, porque en una casa de veinte o treinta años casi nada está recto. La primera tira se marca siempre con plomada y no siguiendo la esquina, y en el encuentro con el techo se corta en fresco ajustando a la línea real. Un papel de rayas verticales es el que más delata estos defectos, así que en paredes con techo muy irregular lo comentamos antes de que lo compres.

¿Hay una pared en tu casa que pide algo distinto?

Si vamos a pintar, esa pared se prepara aparte y se empapela en la misma intervención. Cuéntanos cuál es.

✓ Nos ha llegado. Te escribimos o te llamamos en cuanto lo veamos.