
Pintar la fachada
Tres capas de pintura acumuladas pueden haber perdido agarre. Se rasca en varios puntos antes de decidir si se pinta encima.
Pintura de fachada en unifamiliares
En Orcoyen el unifamiliar no está todo junto: hay casas antiguas en el casco y grupos de adosados en los desarrollos posteriores. Son dos parques distintos y piden cosas distintas.
Unifamiliar repartido entre el casco viejo y los desarrollos nuevos, con capas de pintura acumuladas en unas y no en otras.

Tres capas de pintura acumuladas pueden haber perdido agarre. Se rasca en varios puntos antes de decidir si se pinta encima.
Pintura de fachada en unifamiliares
La madera de exterior en zona ventosa pierde el tratamiento antes. Se nota primero en las caras que reciben el temporal.
Barnizar la madera de exterior
En una casa con jardín todo entra y sale por el porche, así que lo primero es proteger bien el paso antes de mover un mueble.
Pintura interior de unifamiliares
Es el cambio más visible por lo que cuesta: pasar la carpintería a blanco rejuvenece la casa sin tocar un solo tabique.
Lacar las puertas y los rodapiés
No todos los granos se quitan igual: unos se humedecen y se raspan y otros hay que cerrarlos con pasta. La prueba se hace en la visita.
Quitar el gotelé
En obra reciente la pared llega lisa, así que no hay que alisar antes y el trabajo se limita a sellar y colocar.
Papel pintado en una pared del salónEn las casas del casco, más antiguas, lo primero que revisamos es el revestimiento: son las que con más probabilidad tienen morteros viejos, zonas ya reparadas con materiales distintos y capas de pintura acumuladas de intervenciones anteriores. Ahí el trabajo empieza siempre por golpear la pared y ver qué está agarrado y qué no, porque una fachada con tres capas de historia encima puede parecer sana y estar hueca en medio paño.
En los adosados de los desarrollos posteriores el soporte suele estar bien y el trabajo es más directo. Lo que aparece ahí es la carpintería exterior y el cerramiento de parcela, que en Orcoyen es abundante: muchas de estas casas tienen valla perimetral y porche, y son la parte que antes pide mantenimiento y la que casi siempre se deja para después de la fachada, cuando debería ir antes.
Población: ~8.000 hab.
Distancia desde Pamplona: 5 km
Para cualquier trabajo en un chalet de Orcoyen vamos a ver la casa, golpeamos la fachada para saber cómo está el mortero y de ahí sale un presupuesto que se sostiene.
Depende de cómo estén esas capas. Varias manos acumuladas hacen una película gruesa que puede haber perdido agarre en algunas zonas, y ahí la pintura nueva no arregla nada: se va con la vieja cuando esta se suelte. Se comprueba rascando y golpeando en varios puntos. Si la película está firme, se pinta encima sin problema; si empieza a saltar en escamas, hay que retirarla en esas zonas antes.
La valla y la madera suelen ser más urgentes, aunque la gente empiece por la fachada porque se ve más. El motivo es simple: una fachada con la pintura desgastada aguanta años sin que el soporte sufra, mientras que una madera sin protección se degrada de verdad y llega un punto en que hay que sustituir piezas. Si hay que repartirlo en dos temporadas, te decimos qué conviene hacer primero.
Sí, toda la Cendea entra en nuestra zona habitual. Son núcleos pequeños con bastante casa suelta, y el trabajo es el mismo que en Orcoyen: mirar el estado del revestimiento, tratar el zócalo y pintar la fachada, y de paso repasar la madera del porche o el vallado si lo necesitan.
Podemos dar una idea aproximada si nos describes la casa, pero un precio serio no sale sin ver la fachada. La razón es concreta: el factor que más mueve el presupuesto es cómo está el enfoscado, y eso solo se sabe golpeando la pared. Preferimos ir, mirarlo y darte un número que se sostenga a decirte uno por teléfono que luego haya que corregir.
Cuéntanos cuántas veces se ha pintado ya la fachada, que aquí hay casas con tres capas encima y eso cambia la preparación.