
Pintar el interior de un chalet en Pamplona
La diferencia con un piso no son los metros: es el hueco de escalera, los techos que no se alcanzan desde una banqueta y el hecho de que la casa se pinta mientras se sigue viviendo en ella. Eso es lo que hay que organizar bien.
Un chalet por dentro no es un piso grande
En un unifamiliar hay tres cosas que en un piso no aparecen. La primera es el hueco de escalera: una pared de doble altura que no se puede pintar desde escalera de mano y que obliga a montar andamio de interior o torre, con el suelo y la barandilla protegidos. La segunda son los techos altos del salón, que a veces llevan viga vista y cambian el orden del trabajo. Y la tercera es el volumen: no es lo mismo mover los muebles de un salón que de una casa entera.
Por eso aquí lo que más importa es cómo se organiza. Casi nadie se va de casa mientras se pinta, así que el trabajo se plantea por fases: primero la planta de arriba y los dormitorios, luego la de abajo, y la escalera al final, que es la que corta el paso. Así siempre hay una parte de la casa habitable y limpia. Es una diferencia de planificación, no de oficio, pero es la que hace que una casa se pinte sin que la vida se pare.
- Protección de suelos, muebles y barandillas con plástico y cartón
- Plastecido y lijado de grietas, clavos y desconchones
- Imprimación en zonas reparadas y en paredes con manchas
- Dos manos de plástica en paredes y techos
- Andamio o torre para hueco de escalera y techos de doble altura
- Limpieza y recolocación al terminar cada fase
Situaciones típicas cuando nos llaman
Los motivos que más nos encontramos:
- Acabáis de comprar la casa y queréis pintarla antes de entrar
- Hay humedad de condensación en las esquinas de la planta alta
- El hueco de escalera lleva años sin tocarse porque no se llega
- Se ha quitado un gotelé y hay que pintar sobre la pared nueva
- Los rodapiés y las puertas piden lacado y la pared va con ellos
- Cambio de color completo tras una reforma de cocina o baño
El orden en el que hacemos las cosas
Lo primero no es una pared, es un plano: qué zona se hace antes para que podáis seguir viviendo en casa mientras avanza.
Recorrer la casa y ordenar las fases
Se decide qué se pinta primero y qué habitación queda libre en cada momento. En una casa habitada eso vale más que cualquier otra cosa: es lo que permite que sigáis durmiendo, cocinando y trabajando dentro mientras avanza.
Proteger de verdad
Suelo, muebles que no se pueden sacar, barandilla, radiadores y carpintería. En un unifamiliar hay escaleras y pasillos por los que se pasa constantemente con material, y ahí es donde aparecen los estropicios si la protección es floja.
Reparar antes de pintar
Grietas, clavos, esquinas golpeadas y las manchas de humedad, que se sellan con una imprimación específica. Pintar encima de una mancha sin sellarla solo la esconde: reaparece a las semanas, siempre con la misma forma.
Montar para lo alto
Hueco de escalera y techos de doble altura se hacen con torre o andamio de interior, no con escalera de mano estirando el brazo. Es más lento de montar y es la única forma de que la pared quede pareja arriba y abajo.
Dos manos y luz rasante
Al terminar se pasa una luz por la pared en ángulo. Es como aparecen los repasos que de frente no se ven, y se dan antes de recoger, no en una segunda visita.
De qué depende el presupuesto por dentro
- Los metros y las alturas. Un salón de techo normal y uno de doble altura no se pintan igual aunque midan lo mismo de suelo. El hueco de escalera cuenta aparte, porque lleva montaje.
- El estado de las paredes. Pared sana y pintada hace pocos años es una mano de repaso. Pared con grietas, humedades o restos de gotelé mal alisado lleva reparación previa, y esa es la parte que mueve el precio.
- Si hay que cambiar de color radicalmente. Pasar de un tono oscuro a blanco, o cubrir un color saturado, suele pedir una mano más. Se dice antes, porque es de las cosas que aparecen a mitad de trabajo si no se ha mirado.
- Cuánto mobiliario hay que mover. Una casa vacía se pinta mucho más rápido que una habitada y llena. No es un problema, pero es tiempo y conviene que esté en el presupuesto en vez de aparecer después.
- Si va con carpintería. Pintar paredes y lacar puertas y rodapiés a la vez sale mejor que hacerlo en dos visitas, porque se comparte protección y montaje. Si te interesa, se valora junto.
Dudas que surgen al pintar por dentro
Sí, y es lo normal en un unifamiliar. Se trabaja por fases precisamente para eso: se hace una planta o una zona, se limpia y se devuelve a uso antes de empezar la siguiente. Lo único que conviene planificar es la escalera, porque mientras se pinta corta el paso entre plantas y es mejor hacerla en un momento en el que no os venga mal. Se habla al principio y se organiza contigo.
Con torre de andamio de interior montada sobre los peldaños, con los pies regulados para que quede a nivel, o con andamio ligero si el hueco lo permite. Lo que no se hace es apoyar una escalera de mano en el peldaño de arriba, que es como se resuelve muchas veces y es la razón de que esas paredes queden con la parte alta mal cubierta y con marcas. El montaje lleva su tiempo y va contado en el presupuesto.
Se pueden tapar, pero antes hay que saber si la humedad sigue activa. Si viene de una filtración de cubierta o de un canalón, la mancha vuelve a salir pinte quien pinte, así que lo primero es que esa entrada de agua esté resuelta. Una vez seca, la mancha se sella con imprimación específica y luego se pinta; sin sellar, el cerco reaparece a través de las dos manos. Te decimos lo que vemos, y si el origen no es cosa nuestra, te lo decimos también.
Plástica mate para paredes y techos en la mayoría de los casos, porque disimula mejor las imperfecciones del soporte y es la que mejor envejece en una casa. En cocinas y baños, o en pasillos con mucho paso y niños, tiene sentido un satinado lavable en las zonas bajas. No hay una respuesta única: depende de la estancia y de cómo se use, y se decide contigo estancia por estancia.
Depende demasiado del estado y de los metros como para dar un número que sirva. Lo que sí se puede decir es de qué depende: si la casa está vacía o habitada, si hay reparaciones previas, si hay hueco de escalera y cuánta carpintería va incluida. En la visita te damos una previsión realista por fases, y preferimos quedarnos cortos de promesa que largos.
Sí, al terminar cada fase, no solo al final. En una casa habitada eso es la mitad del servicio: se retira la protección, se recolocan los muebles y se deja la zona en uso. Los restos de material y los botes se los lleva el equipo; no se dejan en el garaje ni en el jardín.
¿Quieres pintar el interior sin tener que iros de casa?
Lo organizamos por fases para que siempre tengáis la casa habitable. Cuéntanos qué necesitáis.