
Quiénes somos
Quiénes somos, dónde estamos y por qué lo primero que hacemos en una fachada es golpearla en vez de medirla.
Pintura de chalets, adosados y unifamiliares en la Cuenca de Pamplona
Pintar una casa por fuera es un gasto grande que se afronta cada ocho o diez años, y casi nadie tiene criterio para juzgarlo. No se conoce el vocabulario (enfoscado, puente de unión, siloxánico, lasur), no se sabe qué es razonable, y llegan dos presupuestos con una diferencia enorme sin que quede claro por qué.
Casi siempre esa diferencia tiene una sola explicación, y es el enfoscado: uno ha contado con picar y el otro no. Por eso lo primero que hacemos es enseñarte cómo está el mortero y darte las dos opciones con su precio. Con eso puedes comparar de verdad, aunque acabes contratando a otro.
Lo que miramos antes de dar un número
Lo primero es golpear la fachada entera con los nudillos. Donde el mortero sigue agarrado suena macizo y donde se soltó suena hueco, aunque a la vista esté impecable. Ese sonido es la mitad de la valoración, y es lo que separa un presupuesto que se cumple de uno que se queda corto con el andamio ya montado.
Después van el zócalo, que recibe la salpicadura de cada lluvia y es por donde casi todas las fachadas empiezan a fallar; las juntas de ventanas y puertas, que es por donde entra el agua que luego revienta la pintura; y la madera del porche y la valla, que va por otro calendario y muchas veces está peor que la pared.
Cómo trabajamos, y en qué nos apartamos de lo habitual
Golpeamos la pared contigo delante
No es una formalidad: es la comprobación que decide si hay que picar o basta con sanear, y por tanto la que decide el precio. La hacemos delante de ti para que veas de dónde sale.
Damos los dos presupuestos, no solo el barato
Cuando caben las dos opciones te damos las dos con su diferencia real. Lo que no hacemos es enseñar solo el precio bajo y avisar del otro cuando ya está el andamio puesto.
No cerramos fechas que dependan del tiempo
Por debajo de cinco grados la pintura no cura y con la pared húmeda no agarra. Damos un margen realista y avisamos si hay que parar, en vez de prometer un día exacto.
Si la humedad viene de fuera, te decimos que pares
Si la mancha viene de un canalón o de una filtración, pintar encima solo la esconde unos meses. Preferimos perder el encargo a cobrar por algo que sabemos que va a reaparecer.
Te decimos por dónde empezar si el presupuesto va justo
Muchas veces la respuesta es la madera y no la fachada, aunque sea el trabajo más pequeño de los dos: una pared gastada aguanta años, una madera sin proteger no.
Te decimos cuándo todavía no toca
Si de la visita sale que la fachada aguanta dos años más, te lo decimos y no hay presupuesto. Adelantar un trabajo que no toca no le sirve a nadie.
¿Quieres presupuesto para pintar tu chalet?
Déjanos tus datos y quedamos para verla contigo.