Quitar el gotelé de un chalet en Pamplona y comarca

Quitar el gotelé de un chalet en Pamplona y comarca

En los chalets de la comarca el gotelé casi nunca está en todas partes: está en los pasillos, en la planta alta y en los dormitorios que nadie ha vuelto a tocar. Y eso cambia el trabajo, porque se puede hacer por zonas.

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Dónde aparece el gotelé en un unifamiliar

Las urbanizaciones de unifamiliares que se levantaron en la comarca en los ochenta y los noventa se entregaron con gotelé, igual que los pisos de la ciudad. Lo que pasa después es distinto: en una casa grande se van reformando estancias poco a poco, así que lo habitual es encontrar el salón y la cocina ya alisados de alguna reforma anterior y el gotelé original intacto en la planta de arriba, en el hueco de la escalera y en los pasillos, que son los sitios que siempre se dejan para luego.

Eso permite plantearlo por partes en lugar de como una obra completa, que es lo que echa para atrás a mucha gente. Se puede alisar una planta, dejar la otra para más adelante y que el resultado no se note desigual, siempre que el acabado y el tono sean los mismos. La única zona que conviene no dejar a medias es el hueco de la escalera, porque se ve desde las dos plantas a la vez y ahí el cambio de textura canta.

Quitar el gotelé de un chalet en Pamplona y comarca
  • Alisado con pasta hasta cerrar el grano por completo
  • Lijado con aspiración conectada para no llenar la casa de polvo
  • Imprimación de la superficie nueva antes de pintar
  • Dos manos de plástica en paredes y techos alisados
  • Trabajo por zonas para mantener el resto de la casa en uso
  • Retirada de escombro y limpieza al cerrar cada fase

Cuándo merece la pena alisar y cuándo no

Merece la pena plantearlo cuando:

  • La planta alta sigue con el gotelé original y el resto ya está liso
  • Vais a pintar de todas formas y el sobrecoste de alisar es asumible
  • El grano es grueso y engancha polvo en los pasillos
  • Queréis poner papel o un acabado liso en alguna pared
  • Habéis comprado la casa y preferís hacerlo antes de mudaros
  • Hay zonas donde el gotelé se ha ido desprendiendo a placas

Cómo alisamos sin que la casa se vuelva inhabitable

Se empieza mirando el grano con una luz de lado, porque no todos los gotelés se quitan igual y el método cambia el presupuesto entero.

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Ver qué tipo de grano hay

No todos los gotelés se quitan igual. Se mira con una luz de lado y se prueba en una esquina: hay quien se humedece y se raspa y quien no admite agua y hay que cerrarlo con pasta. Esa prueba decide el método y el precio, y se hace en la visita.

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Cerrar la casa por zonas

Se aísla con plásticos la zona en la que se trabaja, con el paso protegido. En un unifamiliar eso es fácil porque las plantas están separadas, y es lo que permite seguir viviendo dentro mientras dura.

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Alisar en varias pasadas

La pasta se da en capas finas, no en una gruesa. Una capa gruesa se agrieta al secar y hay que rehacerla, así que se prefiere ir sumando pasadas hasta que el grano desaparece del todo.

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Lijar con aspiración

La lijadora va conectada a un aspirador. Sin eso, el polvo de lijado se mete en toda la casa por el hueco de la escalera, que funciona como una chimenea, y aparece durante semanas en los armarios de la planta alta.

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Imprimar y pintar

La pasta nueva absorbe mucho más que la pared vieja, así que va imprimación antes de las dos manos. Sin ella, el color queda irregular por zonas y se ve al primer rayo de sol que entre de lado.

Por qué dos alisados parecidos cuestan distinto

  • El tipo y el grosor del grano. Un grano fino se cierra con menos pasta y menos pasadas. Uno grueso, de los de bola marcada, lleva bastante más material y más lijado. Es lo que más mueve el precio por metro.
  • Cuánta superficie de verdad. Se mide lo que hay que alisar, no la casa entera. En muchos chalets solo es la planta alta y los pasillos, y eso cambia el presupuesto respecto a lo que la gente se imagina.
  • Si entra el hueco de la escalera. Lleva montaje de torre y es la zona más lenta, pero también la que peor queda si se deja sin hacer, porque se ve desde arriba y desde abajo a la vez.
  • El estado de lo que hay debajo. Si al raspar aparecen zonas donde el yeso se ha ido con el grano, deja de ser solo alisado y hay una reparación de por medio. Se comprueba antes en un par de puntos.
  • Casa vacía o habitada. Vacía se hace de una vez y más rápido. Habitada se hace por fases, con montaje y desmontaje de protección en cada una, y eso es tiempo.

Alisado de paredes en la comarca de Pamplona

El gotelé de la comarca no está repartido por igual: en unas urbanizaciones sigue intacto y en otras ya se quitó. Mira la tuya.

Preguntas frecuentes sobre el gotelé

Sí, y es lo que se hace en la mayoría de los chalets de la comarca, donde el salón y la cocina ya se alisaron en alguna reforma anterior y arriba sigue el gotelé original. Lo único que hay que cuidar es que el acabado y el tono coincidan con lo que ya está hecho, para que la casa no parezca dos casas. La zona que recomendamos no dejar a medias es el hueco de la escalera: como se ve desde las dos plantas, ahí el salto de textura se nota mucho.

Bastante, y es la parte que más molesta de este trabajo. Se controla de dos formas: lijando con la máquina conectada a un aspirador y aislando la zona con plástico. En un unifamiliar hay un motivo extra para hacerlo bien, y es que el hueco de la escalera funciona como una chimenea y sube el polvo a la planta alta aunque se esté trabajando abajo. Con aspiración y cerramiento el resto de la casa queda utilizable.

Depende del estado de la pared. Si el gotelé está firme, alisar es más barato, no roba centímetros y no obliga a mover enchufes, rodapiés ni marcos de puerta. El trasdosado con placa tiene sentido cuando la pared está muy irregular, cuando hay problemas de humedad o cuando además se quiere aislar. En un chalet, esa segunda opción suele ir asociada a una reforma más grande, no a querer paredes lisas.

Se puede, y a veces es lo razonable: si el grano está sano y solo queréis cambiar de color, pintar encima es más rápido y mucho más barato. Lo que no hay que esperar es que la pintura suavice el relieve, porque lo copia y a veces hasta lo marca más. La decisión es sencilla: si os molesta el color, se pinta; si os molesta la textura, hay que alisar.

Al alisar, la pared gana un par de milímetros y eso se nota en el encuentro con rodapiés, marcos y cajas de persiana. Se resuelve rematando bien esos encuentros, y en algunos casos conviene aprovechar para lacar la carpintería en la misma intervención: sale mejor de precio y evita que la unión entre pared nueva y madera vieja quede vista.

Pasa en casas donde en algún momento se empapeló y luego se dio gotelé encima, o al revés. Se comprueba en un punto discreto antes de empezar, porque cambia el método: el papel hay que retirarlo, no se puede alisar sobre él. Es mejor descubrirlo en la visita que a mitad del trabajo, y por eso se mira siempre.

¿Tenéis gotelé en la planta alta y el resto ya liso?

Vamos a verlo y te decimos qué superficie hay realmente y qué costaría dejarla lisa. Sin compromiso.

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